Si la tuya no está aquí, pregúntale al asistente de esta página, o escríbenos y te responde una persona.
No. Es una línea que se agrega al sitio que ya tienes, esté hecho con lo que esté. Si tu sitio es viejo o no tienes ninguno, también te lo podemos construir, pero no hace falta para empezar.
En el tuyo. El mismo Google Calendar que ya usas, y las citas aparecen ahí como cualquier otra. Bloquea un día libre y deja de ofrecer esas horas, sin que tengas que avisarle a nadie.
Lo dice, y ofrece que tu equipo lo confirme. Está hecho para no inventar, porque una respuesta equivocada dicha con seguridad te cuesta el cliente. Cuando no puede ayudar, toma la pregunta y el contacto para que alguien haga seguimiento.
Sí, y cambia a mitad de conversación si el cliente lo hace. No es un guion traducido: entiende y responde en el idioma en que le escriban. En Miami eso suele ser la mitad de tus clientes.
Normalmente unos días desde que nos envías tus servicios y horarios. La mayor parte de ese tiempo la dedicamos a entender cómo funciona tu negocio, para que no responda como un bot genérico.
Depende de lo que tu negocio necesite: cuántos servicios tienes, si va a agendar citas, cuánto de tu operación tiene que conocer. Cuéntanos qué haces y te damos un número claro.
Hoy no. Agenda la cita y el cliente te paga como ya lo hace. Si llega a ser algo que necesitas, dínoslo.
Responde. Ese es buena parte del asunto: la gente que escribe fuera de tu horario es la que estás perdiendo hoy, porque por la mañana ya llamó a otro.
No. Antes de confirmar nada vuelve a revisar el calendario, y sabe cuánto dura cada servicio, así que nunca mete un tratamiento de 90 minutos en un hueco de 30.
En tu propio servidor, no en una plataforma compartida. Las conversaciones son tuyas: no se venden, no se usan para publicidad, y no se usan para entrenar el modelo de nadie.
Sí. Es tu asistente: los horarios, los servicios, el tono y lo que nunca debe decir son cosas que tú nos indicas, y pueden cambiar cuando cambie tu negocio.
No. No hay nada nuevo que tú o tu equipo tengan que abrir. Las citas aparecen en el calendario que ya revisas cada mañana.
La mayoría de esos toman un nombre y un teléfono y prometen una llamada. Si el tuyo hace más que eso, enséñanoslo: te diremos con honestidad si vale la pena cambiarlo.
Sí, y deberías. Hay dos demos en vivo: una clínica dental y un bufete de abogados. Pregúntales lo que sea, intenta confundirlos, agenda una cita. Es la forma más rápida de juzgarlo.